Las Lucas nació de un sueño. O, mejor dicho, del sueño de nuestra mamá.✨
Después de toda una vida trabajando en el mundo corporativo, María estaba por jubilarse. Pero quienes la conocemos sabíamos que quedarse quieta nunca iba a ser una opción. Siempre había tenido ganas de emprender, de crear algo propio, y un día empezó a insistirnos a sus dos hijas para que la acompañáramos en esa aventura.
Ninguna de las tres venía del mundo del calzado. María madre trabajaba en empresas, Luján en el área de la salud y María hija (sí, otra María en la familia) también tenía un recorrido corporativo. Aun así, empezamos a recorrer fábricas, conocer proveedores, hacer preguntas, equivocarnos, aprender… y, casi sin darnos cuenta, nació Las Lucas.
¿El nombre? No podía ser otro. Lucas es el apellido de nuestra mamá, y también el nuestro. Así que este proyecto terminó llevando el nombre de la familia que lo hizo posible.
Con el tiempo nos dimos cuenta de que Las Lucas no era solo un emprendimiento de tres mujeres. También estaban mi papá, que entre su trabajo siempre encuentra tiempo para recorrer fábricas, buscar stock y dar una mano en todo lo que haga falta. Están nuestros hermanos menores, que crecieron respondiendo mensajes, preparando pedidos y aprendiendo que detrás de cada compra hay una persona del otro lado. Y estamos nosotras, haciendo un poco de todo, todos los días.
Por eso, cuando decimos que somos un emprendimiento familiar, lo decimos de verdad. Cada pedido que sale lleva un pedacito de nosotros.
Más que vender calzado, queremos que cuando recibas tu caja sientas la misma ilusión que sentimos nosotras cada vez que llega un modelo nuevo. Esa emoción de encontrar un par que sabés que te va a acompañar en tu día a día, que vas a elegir una y otra vez y que te va a hacer sentir bien desde el momento en que te lo ponés.
Gracias por ser parte de este sueño familiar. Porque cada compra nos ayuda a seguir escribiendo esta historia.♥️

En la foto: María hija y María mamá. Luján, como siempre, del otro lado de la cámara 🫣🫶🏽🌸✨